Contexto
En la era digital actual, la tecnología forma parte integral de la vida de los estudiantes. Aunque ofrece numerosos beneficios educativos, también plantea retos importantes, en particular la adicción digital y el mal uso de las herramientas tecnológicas. El proyecto DigRight se creó para abordar estas cuestiones, proporcionando a los docentes una herramienta innovadora que les ayude a prevenir e identificar las adicciones digitales, a la vez que mejoran sus propias competencias digitales.
Los docentes son cada vez más conscientes de cómo la tecnología ha transformado el comportamiento y los estilos cognitivos de las generaciones más jóvenes. Sin embargo, aunque reconocen el problema, a menudo carecen de materiales y recursos adecuados para afrontarlo con eficacia. El papel del profesorado ya no se limita a integrar la tecnología en el aula: ahora también es responsable de guiar a los estudiantes en la alfabetización tecnológica y de garantizar que utilicen las herramientas digitales de forma responsable.
La creciente necesidad de actuar
Estas cifras reflejan una adicción tecnológica cada vez más extendida, conocida como trastorno de adicción a internet (IAD) o trastorno por uso de internet (IUD). Se trata de una afección reconocida por los psicólogos que implica una incapacidad para controlar el uso del smartphone, las redes sociales, los videojuegos y otras plataformas digitales. Preocupa especialmente que la mayoría de los estudiantes de entre 12 y 18 años presente al menos una adicción leve a los dispositivos digitales, mientras que los docentes carecen de los conocimientos necesarios para abordar el problema como es debido.



