Contexto

En la era digital actual, la tecnología forma parte integral de la vida de los estudiantes. Aunque ofrece numerosos beneficios educativos, también plantea retos importantes, en particular la adicción digital y el mal uso de las herramientas tecnológicas. El proyecto DigRight se creó para abordar estas cuestiones, proporcionando a los docentes una herramienta innovadora que les ayude a prevenir e identificar las adicciones digitales, a la vez que mejoran sus propias competencias digitales.

Los docentes son cada vez más conscientes de cómo la tecnología ha transformado el comportamiento y los estilos cognitivos de las generaciones más jóvenes. Sin embargo, aunque reconocen el problema, a menudo carecen de materiales y recursos adecuados para afrontarlo con eficacia. El papel del profesorado ya no se limita a integrar la tecnología en el aula: ahora también es responsable de guiar a los estudiantes en la alfabetización tecnológica y de garantizar que utilicen las herramientas digitales de forma responsable.

La creciente necesidad de actuar

99%

Casi el 99% de los estudiantes tiene un smartphone u ordenador portátil con acceso a internet, pero solo el 30% los usa para estudiar en línea.

90%

El 90% de las personas de 15 a 24 años ha aumentado su uso diario de internet.

25%

El 25% de los estudiantes pasa más de tres horas al día en internet con fines no educativos.

15%

El 15% de los estudiantes dedica más de tres horas al día a jugar a videojuegos.

88%

El 88% de los jóvenes de 15 a 24 años usa activamente las redes sociales, y el 80% lo hace a diario.

13,5%

El 13,5% de los estudiantes de secundaria muestra signos de comportamientos desadaptativos en el uso de internet.

Estas cifras reflejan una adicción tecnológica cada vez más extendida, conocida como trastorno de adicción a internet (IAD) o trastorno por uso de internet (IUD). Se trata de una afección reconocida por los psicólogos que implica una incapacidad para controlar el uso del smartphone, las redes sociales, los videojuegos y otras plataformas digitales. Preocupa especialmente que la mayoría de los estudiantes de entre 12 y 18 años presente al menos una adicción leve a los dispositivos digitales, mientras que los docentes carecen de los conocimientos necesarios para abordar el problema como es debido.

Un reto común en todos los centros educativos

Desde el inicio de DigRight, el consorcio del proyecto identificó la adicción digital como una preocupación compartida entre los centros participantes. Esto ha reforzado la urgencia de desarrollar soluciones innovadoras que doten a los docentes de los recursos y las estrategias adecuados para ayudar a los estudiantes a adoptar hábitos digitales más saludables.

Cómo DigRight marcará la diferencia

El consorcio quiere reforzar las competencias digitales mediante el desarrollo de dos recursos clave:

📱 Una aplicación gamificada para implicar a los estudiantes en un comportamiento digital responsable.
📖 Un kit educativo para ayudar a los docentes a abordar la adicción digital de forma eficaz.

Con estas herramientas, el profesorado, los educadores y los estudiantes estarán mejor preparados para moverse por el mundo digital con seguridad, y para construir una relación equilibrada y saludable con la tecnología.